Embriagado por una tristeza que me invadió de golpe,
me abrazo al llanto que brota.
Ella a lo lejos también llora, creo.
Es díficil describir la sensación,
como si todo fuese pesado, viscoso.
respiro un aire usado, viejo, oscuro;
Duele todo.
Adentro, el suspiro que se escapa, los parpados que se cierran...
Se trata de otra lucha de egos,
en ese ir y venir de las relaciones
todos pierden y nadie gana;
Nadie puede ganar así, nunca.
Sentado en un sillón de terciopelo verde,
espero al amante de mi mujer
que venga a matarme por la espalda
pero no tengo la novela y mucho menos el talento
Simplemente me duermo muriendo abrumado por la mera existencia.
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