Habitualmente al despertar, juego a reproducir en mi memoria lo que sueño. Hoy no. Hoy no recuerdo lo que soñé, o quizas no soñé nada. Esto último es lo que más me preocupa. No soñar nada. No soñar nada, lejos de implicar quedarte sin sueños, es producto del cansancio. Cuando estas muy cansado no soñás. Simplemente dormís, y estas dormido durante todo el tiempo que dormís. A veces no. A veces te pasa que no dormís que no podes dormir aunque quisieras y entonces te quiero ver. Pero cuando dormis, sin dormir realmente sino que soñás, en lo que yo llamo dormir despierto, dormir con la consciencia que estas durmiendo, es ahí cuando al despertar estas más liviano.
Hoy desperté durmiendo dormido, y no recordé lo que había soñado. Y todos mis sueños me los llevo puestos en los ojos cuando los incas me abren paso al día.