lunes, septiembre 05, 2005

Si tuviera cerca de 60 años y siguiese acá sentado

Ojalá que nunca llegue a escribir esto.


Son las seis menos diez,
En tan solo diez minutos volveré a ser.
A ser libre de este encierro
Cárcel de mis días hábiles.

Hace casi ya sesenta años
Casi ya toda mi vida.
Como en La Tregua de Mario
Siento una angustia.

El tiempo pasó
Y yo me fui con él
Yo, el revolucionario,
Me quemo los ojos frente al monitor capitalista
Día a día, hormiga que va y viene,
esclavo tecnócrata.

Me doy cuenta que
De a poco, muy de a poco
Me fueron domando:
Y me viene a la mente aquella experiencia de mi infancia, donde se veía un sapo saltar en seguida fuera del agua hirviendo, pero al ponerlo en agua fría e ir calentándola despacito, hasta el hervor, se quedan nadando, resistiendo un poco más otro poquito, hasta que finalmente, explotan.

¿Cuanto faltará entonces para que explote?
¿Cuánto más me puedo traicionar a mi mismo?
¿Cuánto más puedo asesinar el impulso de libertad?
¿Cuánto tiempo más?
¿Cuánto de este viejo y cansado cuerpo, con sus viejos y cansados órganos?
¿Cuantas veces más puedo no escucharme, evadirme de mi propio ser?

Sin embargo, algo sonríe dentro de mí.
Una luz de esperanza que espero
Pueda iluminar a otros.
Porque yo, mientras envejezco,
Mientras calcino el resto de mi cristalino en esta pantalla,
Gané una pequeña batalla, una llave a la felicidad diaria de respirar el sol.
Porque ya son las seis,
Y es un día menos, Y es un escrito más.
Y es mucho, mucho más que solo eso.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Guau...impecable. Algo a lo que no hace falta q le pongas la firma.